¿Cuál es el parapente que te conviene?
La confianza es a menudo un factor que se pasa por alto, pero creo que es el factor más importante en la elección de un parapente. Si te sientes a gusto con una vela, siempre volarás mejor que con otra que te ponga nervioso. Si pierdes la confianza y te asustas en una situación complicada o en condiciones fuertes, también pierdes la capacidad de tomar decisiones bien calculadas, porque la adrenalina y el miedo nublarán tu razonamiento precisamente en el momento en que debes tenerlo todo muy claro. Por otra parte, si realmente disfrutas tu vela y te sientes cómodo con ella, difrutarás en más variedad de condiciones y, por tanto, tendrás mas ocasión de tomar siempre decisiones correctas.
Actualmente, el mercado ofrece tantas marcas y modelos que saber elegir el más adecuado puede ser muy confuso. Esto es lo que yo haría:
En primer lugar, ignoraría moda y estilo, y tampoco me convertiría en esclavo de las cifras. Hay bobos que simplemente suman los resultados de las pruebas DHV, y el parapente que obtenga el mejor resultado es el que hay que comprar (¡Dios mío!) . También he oído de pilotos que compran una vela porque su amigo tiene la misma (¡qué tierno! ¿no?). O de otros que se dejan influenciar por completo por las velocidades máximas y las cifras de rendimiento que da el fabricante (la receta para el desastre). Finalmente, algunos lo compran porque tiene un color bonito (¡que hace juego con su esmalte de uñas, o con su automóvil!). Yo evitaría todos estos factores y simplemente haría una evaluación honesta de mis capacidades, para buscar una vela que me diera máxima confianza en el aire.
¿Qué tipo de piloto soy?
¡Ahora es el momento de ser realista acerca de tu nivel! Si eres un piloto ocasional que vuela menos de 50 horas al año, entonces la elección es fácil: una vela DHV 1-2 tendrá la estabilidad y facilidad de manejo que mantenga tu confianza, incluso si pasas sin volar un mes o más, es decir, si no vuelas con mucha continuidad. No caigas en la trampa de menospreciar estas velas y considerarlas sólo “para principiantes”.
Hoy en día, su rendimiento es excelente y muchos pilotos de larga trayectoria afirman que se han dado los mejores vuelos de su vida con estas velas, después de tener experiencias poco felices con parapentes más “calientes”.
Si tienes la suerte de poder volar casi todas las semanas y mantenerte activo como parapentista, considera una DHV 2. Únicamente si ya vuelas con mucha confianza, si de verdad tienes una gran experiencia, y vuelas muy a menudo, deberías considerar algún nivel superior a éste. Recuerda que ésta es una máquina voladora que estás a punto de comprar. ¡Tu seguridad podría depender de esta decisión!
Una vez que hayas hecho los descartes necesarios y tu decisión se centre entre tres o cuatro modelos, date un vuelo de prueba con cada uno de ellos. Esto es lo que más te sacará de dudas. No escuches propaganda de vendedores ni pienses en la gran oferta que tal o tal distribuidor te hará. Piensa en cómo se siente cada vela al volarla. ¿Despegó bien? ¿Daba sensación de nerviosa o era sólida como un tanque? ¿Volaste confiado y cómodo todos y cada uno de los minutos que estuviste colgado de ella?
La que tenga más “síes” sea probablemente la vela que te conviene. No importa que tus amigos estén comprando otro modelo más barato, porque al final del día serás tú el que tenga que volarlo, no ellos. Si lo piensas bien, estás invirtiendo mucho dinero, así que serías tonto si no compraras la vela con la que de verdad te sientes más a gusto sólo porque cuesta un par de cientos de Euros más.
Elegir la talla adecuada siempre parece un problema, aunque en realidad es bastante simple. Sólo debes tomar tu peso desnudo y añadir 20 kgs. Eso te dará tu “carga total en vuelo”. Conociéndola puedes seleccionar el tamaño de vela que te deje lo más cerca posible del centro de rango de pesos de esa talla. Si estás en el límite entre dos tallas, entonces debes analizar qué tipo de vuelo es el que haces y escoger de acuerdo a eso. Por ejemplo, si tus expectativas son de volar a menudo en condiciones de viento razonablemente fuerte, entonces un poco más de carga en tu vela será positivo para darte mayor velocidad, por lo que la talla más pequeña sería la más conveniente. Por el contrario, si siempre estás volando en condiciones suaves la talla más grande será una mejor opción, ya que con ella tendrás una tasa de caída ligeramente más baja, y eso te ayudará a subir mejor. Sin embargo, si siempre estás volando en condiciones térmicas fuertes probablemente te encontrarás más cómodo con la vela de tamaño pequeño. Tampoco dejes que este tema te haga perder el sueño, pues estarás seguro con cualquiera de las dos tallas, así que simplemente compra aquella con la que pienses que te sentirás más a gusto.
Cada piloto desea algo un poco diferente, pero recuerda que las modas no importan. Lo único que vale en el aire son tu comodidad y tu confianza.
Al final del día no interesa quién estuvo más alto o quién voló más lejos. Lo que importa es que te vayas a casa tras haber disfrutado de un gran vuelo, con una sonrisa enorme en tu rostro, la cabeza llena de hermosos paisajes y un sentimiento fantástico en tu interior, porque eso es lo que pretendemos al volar.
Felices vuelos,
Rob Whittall